
Ayer, septiembre de 2009. El calor, la brisa de principios de otoño, un nuevo curso. Como todos los viernes en Mieres, salimos. Estaba todo lleno, no había sitio en ningún lado, y terminamos en lo más deprimente de Mieres. En verdad, nos daba un poco igual, porque lo pasamos genial. Estábamos las cuatro, en un bar vacío, donde las pocas personas que habían eran gitanos, canis, chonis... Pero nos lo pasamos en grande.

Ayer, enero de 2010. Era el cumpleaños de Anais, nuestro primer sábado en Oviedo todas juntas. Todas tenemos el recuerdo de estar en un antro asqueroso, mientras Anais soplaba las velas de su bizcochito de chocolate. ¿A qué hora nos fuimos? Nos fuimos corriendo a las nueve, para cojer el tren de las nueve y media. El suelo estaba mojado, y nosotras corríamos hacia la estación para no perder el tren. Faltó el canto de un duro para perderlo, pero a fin llegamos a casa poco más de las diez.

Ayer, enero de 2010. El suelo de Mieres estaba cubierto de nieve. ¿Cuántos años hacía que no teníamos un invierno entre la nieve en Mieres? Era una tarde aburrida, con frío... Bastaba la casa de Alba para pasar la tarde, unos bombones de ferrero rocher, una cámara, y cinco amigas, para hacer una tarde perfecta. Cuando oscureció salimos a la calle para jugar con la nieve mientras nos hacían fotos. Tengo el recuerdo de llegar a casa empapada, llena de nieve, con frío... Pero estoy segura de que todas nos lo pasamos como unas crías.

Ayer, febrero de 2010. Era el carnaval de Oviedo. Cogimos el tren de las cuatro y diez de la tarde y nos fuimos directas al badulake. Hacía frio y tenía pinta de llover. Ese día conocimos a mucha gente, y juntas, lo pasamos en grande. Nos fuimos en el autobús de las diez y media de la noche. Fuimos corriendo hasta la estación de autobuses, lejiiiiiiiisimos de donde estábamos. A las once de la noche ya estábamos en casa después de un día perfecto.
Hoy, un año y medio después de todos esos momentos. Dejamos de ser inseparables, dejamos de darlo todo las unas por las otras, dejamos de importarnos, dejamos de ser 'amigas'. De alguna manera casi todas seguimos teniendo el contacto, casi todas seguimos saliendo juntas... Pero dejó de ser lo mismo hace muchísimo tiempo. No recuerdo cuándo fue el último día que salimos todas juntas, creo que de haberlo sabido lo hubiésemos todas aprovechado al máximo. Todas cambiamos. Todas dejamos de ser lo que éramos para terminar teniendo cada una su vida, sus historias.. y dejamos de contarnos esas historias entre nosotras a contárselas a otras personas.

Ahora, ya no somos cinco, ni seis. De ese grupillo solamente tres supieron seguir unidas. Quizás porque desde un primer momento habían congeniado entre ellas muy bien, quizás porque nunca tubieron motivos para enfadarse, ni para separarse... Qué se yo. Esas tres fuimos Anais, Andrea y yo. Sobran las palabras, con ellas me lo paso genial, y ellas lo saben. No quiero que dentro de un año y medio las cosas se rompan, quiero que sigamos unidas siempre, que nunca se termine.
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